Lesiones
Periostitis tibial: ejercicios, estiramientos y recuperación
Dolor en la parte interna de la espinilla al correr o saltar. Guía con ejercicios, estiramientos, señales de alarma y pauta progresiva para volver a entrenar.
Consulta con un profesional sanitario si el dolor es punzante, localizado en un punto concreto o persiste tras tres semanas de ejercicios.
Qué es la periostitis tibial y por qué aparece
Qué es la periostitis tibial y por qué aparece
La periostitis tibial, conocida popularmente como shin splints, es la inflamación del periostio —la membrana que recubre la tibia— en la zona donde se insertan los músculos tibial posterior y sóleo. No es una fractura ni una lesión ósea, sino una sobrecarga de la inserción muscular sobre el hueso.
Aparece cuando el volumen o la intensidad del impacto superan la capacidad de absorción de la pierna. Es especialmente frecuente en corredores principiantes que aumentan el kilometraje demasiado rápido, y en atletas que cambian de superficie (pasar de tierra a asfalto) o de calzado.
Factores que contribuyen
- Aumento brusco de carga. Subir el kilometraje semanal más del 30% es la causa principal. También aparece al añadir series, cuestas o cambios de ritmo sin adaptación.
- Superficies duras. Correr sobre asfalto, hormigón o baldosa sin amortiguación suficiente.
- Calzado inadecuado o desgastado. Zapatillas con la mediasuela vencida o muy rígidas, el mismo factor que contribuye a la fascitis plantar y al dolor lumbar al correr.
- Pisada pronadora. La rotación excesiva del pie hacia dentro aumenta la tensión sobre el tibial posterior.
- Gemelos y sóleo tensos. La rigidez en la pantorrilla limita la dorsiflexión del tobillo y traslada más impacto a la tibia.
- Debilidad del tibial anterior. Cuando el músculo de la parte frontal de la espinilla es débil, el tibial posterior compensa y sobrecarga su inserción.
Síntomas típicos
- Dolor difuso a lo largo de la cara interna de la tibia, en el tercio inferior o medio.
- Duele al empezar a correr, puede disminuir durante la carrera y reaparece al parar.
- Dolor al presionar la zona con los dedos.
- En reposo no duele, a diferencia de una fractura por estrés.
Ejercicios y estiramientos para la recuperación
Realiza esta rutina a diario durante 2-3 semanas. Si algún ejercicio aumenta el dolor punzante, reduce la intensidad o elimínalo 48 horas.
Fase 1: Alivio y estiramientos (días 1-7)
1. Estiramiento de gemelos en pared. De frente a una pared, lleva una pierna hacia atrás manteniéndola estirada y el talón pegado al suelo. Inclínate hacia la pared hasta sentir el estiramiento en la pantorrilla. 30 segundos, 3 repeticiones por pierna.
2. Estiramiento de sóleo. Similar al anterior, pero con la pierna trasera flexionada. Notarás el estiramiento más abajo, en la zona del talón de Aquiles. 30 segundos, 3 repeticiones por pierna.
3. Movilidad de tobillo con círculos. Sentado, eleva el pie y dibuja círculos amplios con el tobillo en ambas direcciones. 10 círculos por dirección y pie.
4. Masaje con hielo rodante. Congela agua en un vaso de cartón, retira el fondo y masajea la zona dolorosa con movimientos circulares durante 5-8 minutos, sin mantener el hielo quieto en un punto.
Fase 2: Fortalecimiento (días 8-21)
5. Elevación de talones bilateral. De pie, eleva los talones hasta quedar de puntillas y baja lentamente en 3 segundos. 3 series de 15 repeticiones. Cuando domines, hazlo una pierna cada vez.
6. Escritura con el pie. Sentado, sujeta un bolígrafo con los dedos del pie y escribe el abecedario en el aire. Esto fortalece la musculatura intrínseca del pie y el tibial anterior. 1 serie por pie.
7. Dorsiflexión con banda. Sentado con la pierna estirada, sujeta una banda elástica anclada a un punto fijo frente a ti y flexiona el tobillo hacia arriba contra la resistencia. 3 series de 12 repeticiones por pierna.
8. Inversión con banda. Con la banda anclada lateralmente, gira el pie hacia dentro contra la resistencia. Este movimiento fortalece el tibial posterior, clave en la periostitis. 3 series de 10 repeticiones por pierna.
9. Caminata de talones. Camina 20 metros apoyando solo los talones, con los dedos elevados. 3 recorridos. Activa el tibial anterior y mejora la dorsiflexión.
Fase 3: Vuelta progresiva a la carrera
Antes de correr, asegúrate de que puedes caminar 30 minutos sin dolor y hacer 3 series de 15 elevaciones de talón sin molestias.
- Sesión 1: 10 minutos de trote suave en superficie blanda (tierra, césped). Descansa 48 horas.
- Sesión 2: 15 minutos en blando si no hubo dolor. Descansa 48 horas.
- Sesión 3: 20 minutos, alterna 2 minutos blando + 2 minutos asfalto.
- Incrementa 5 minutos cada sesión, siempre en blando al menos el 50% del tiempo.
- No introduzcas cambios de ritmo ni cuestas hasta la tercera semana de retorno.
Si el dolor reaparece durante la carrera, para inmediatamente, camina 2 minutos y valora. Si duele al caminar después de la sesión, reduce el tiempo a la mitad en la siguiente.
Señales de alarma
- Dolor puntual que se puede señalar con un dedo (no difuso).
- Dolor que no desaparece tras 5 minutos de caminar.
- Dolor en reposo o por la noche.
- Inflamación visible o enrojecimiento sobre la tibia.
Estos síntomas pueden indicar una fractura por estrés y requieren valoración médica con radiografía o resonancia.
Para llevar
- Estira gemelos y sóleo cada día, especialmente antes de correr.
- Fortalece el tibial anterior y posterior con dorsiflexión e inversión con banda.
- Corre en superficies blandas siempre que puedas durante la recuperación.
- Si el dolor es puntual o aparece en reposo, acude al médico para descartar fractura por estrés.
Preguntas frecuentes
¿Puedo correr con periostitis tibial?
En la fase aguda (primeros 7-10 días), no. El reposo relativo es necesario. Puedes hacer bicicleta, natación o elíptica sin dolor. Pasada esa fase, reintroduce la carrera de forma progresiva en superficies blandas, empezando con 10 minutos cada 48 horas.
¿Es lo mismo que una fractura por estrés?
No. La periostitis duele de forma difusa a lo largo de la tibia y suele aliviarse con el movimiento después de unos minutos. La fractura por estrés duele en un punto concreto, empeora al apoyar y duele en reposo. Si tienes dudas, pide una radiografía.
¿Cuánto tarda en recuperarse?
Con reposo relativo y ejercicios específicos, la mejoría suele notarse en 2-3 semanas. La vuelta completa a la carrera sin molestias puede llevar de 4 a 6 semanas. Si no mejoras en 3 semanas, busca valoración profesional.
¿Las plantillas ayudan?
Pueden ayudar si tienes una pronación excesiva que contribuye a la sobrecarga del tibial posterior. Una valoración de la pisada puede determinar si necesitas corrección. Combinadas con ejercicios de fortalecimiento son más efectivas que las plantillas solas.
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Referencias
Fuentes y referencias
Combinamos fuentes públicas de salud y criterio editorial práctico.
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